¿NAICM, ruta sin regreso?

El hombre se cree más de lo que es y se estima menos de lo que vale

Johann Wolfgang von Goethe, 1749-1832; poeta, dramaturgo y novelista alemán.

Hay algo que no cuadra en este círculo. Primero, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, a través del director del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, afirmó que se había suspendido la construcción de esa terminal aérea en los terrenos de Texcoco.

Esto podría ser un mundo maravilloso a vistazo de águila. Sin embargo, no todo es el color con que el gobierno pretende pintarlo.

Después, constructores aseguraron que continuaban, con un menor ritmo, las obras. Y, por si fuera poco, se dio a conocer que se había llegado a un acuerdo con los tenedores de los bonos que se colocaron en los mercados internacionales, a un precio de casi a la par de como se habían adquirido. Un centavo por cada dólar.

Vamos al análisis de los hechos. Tenemos información fiable que poco menos de la mitad de los trabajadores y empresas constructoras que laboraban en el NAICM siguen trabajando y, en el caso de los empleados, recibiendo sus percepciones salariales. Sí, el ritmo de trabajo es mucho menor, pero continúan.

La justificación es simple. Si se cancelan definitivamente las actividades de construcción los tenedores de bonos podrán hacer uso de su derecho a la liquidación inmediata de su inversión e intereses. Esto significa que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tendría que pagar por cada dólar, hasta 20 centavos por indemnización a los inversionistas.

Sin embargo, el continuar con las obras no es un acto puramente jurídico y financiero, sino que podría llevar consigo (y no es una teoría conspirativa) el llevar a ese aeropuerto a un camino sin retorno. Esto quiere decir que, en base al avance de la construcción, ya no sea necesario cancelar el proyecto debido a la gran cantidad de recursos invertidos en lo que está en esa zona, donde faltarían acabados y las pistas de aterrizaje. Sería infinitamente más barato continuar con el aeropuerto que dejarlo abandonado e iniciar la construcción de otro.

Según el excandidato presidencial priista y exsecretario de Hacienda (con Calderón y Peña Nieto) el costo de cancelar el NAICM no lo compensa el Aeropuerto de Santa Lucía. Se trata de pérdidas por 145 mil millones de pesos. Por ello, lo mejor sería que se vendiera el proyecto íntegro a empresarios; que paguen ellos los bonos internacionales y los mexicanos no gastemos en proyectos fallidos. Ah, y si hay casos de corrupción, pues que metan a la cárcel a los responsables.

PODEROSOS CABALLEROS: El lunes pasado, tomó posesión como presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, el magistrado Rafael Guerra Álvarez, para el periodo 2019 a 2021. Guerra es un personaje muy cercano a Andrés Manuel López Obrador y a Claudia Sheinbaum, gobernadora de la capital del país, por ende de Morena. En noviembre pasado ganó las elecciones en varias rondas. Hizo a un lado a Álvaro Pérez Juárez, quien fue impuesto por Edgar Elías Azar, el anterior y reelegido varias veces, presidente de ese cuerpo colegiado de justicia; actual embajador de México en los Países Bajos. En materia de justicia, López Obrador, toma posiciones estratégicas, como ocurrió en la Corte con Arturo Zaldívar, quien llegó a la presidencia del Máximo Tribunal del país, seguramente por méritos propios y la amistad con AMLO. *** Se cayeron las acusaciones de Jorge Milton Cifuentes Villa, uno de los testigos en el caso de El Chapo Guzmán Loera, quien aseguró que ex procurador Ignacio Morales Lechuga, había recibido sobornos del narcotráfico. Cifuentes Villa, hizo referencia a hechos delictivos en México en el año de 1995, y abundó que en esa época sostuvo una “relación corrupta” con Morales Lechuga, quien afirmó era el procurador general de la República. Sin embargo, el narcotraficante desconocía que Morales Lechuga fue titular de la PGR de mayo de 1991 a enero de 1993, y que en 1995 no solamente no era procurador, sino que fungía como Embajador de México en Francia. ***

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: La división de Desarrollo de Negocios de Cemex Energía invertirá 320 millones de dólares, en la comunidad de Majoma, Mazapil, para la construcción de un parque de generación de electricidad, a partir de los rayos del sol, conocida como energía fotovoltaica. Beatriz Padilla, asesora de esta división de la empresa cementera, al participar en el Segundo Encuentro Energético, que organizó el Clúster Energético de Nuevo León, aseguró que esta planta tendrá la capacidad para generar 378 megawatts de energía que será comercializada a empresas de la iniciativa privada.

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