Calendario

Reforma de gran calado

Desde mediados de 1991, cuando el primer regidor que tuvo en su historia el PRD en el Cabildo de Cancún propuso modificar la manera como se eligen a los concejales, hasta hace unos días, las reformas electorales en Quintana Roo nunca fueron profundas.

Fueron tan superficiales, como para salir del paso y en más de una ocasión el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tuvo que ordenarlas.

A finales de mayo de 1991 Mario Villanueva Madrid solicitó licencia para separarse de la presidencia municipal de Benito Juárez con el fin de ser candidato del PRI al Senado, su plataforma para luego ser gobernador del estado.

Durante la sesión de Cabildo en la que el entonces alcalde solicitó licencia, un joven, titubeante y nervioso Julio César Lara Martínez, quien con el paso de los años se convirtió en uno de los principales líderes del PRD, cuestionó la petición de Villanueva Madrid.

Ante la dura mirada del presidente municipal, Lara Martínez dijo estar consciente de que se aprobaría la licencia, porque al encabezar planillas los presidentes municipales llegan al cargo con una mayoría incondicional y los escasos regidores de oposición no representan contrapeso alguno.

Debido a ello, propuso una reforma que, entre otras cosas, elimine el concepto de planillas con el fin de que los candidatos a presidentes municipales, síndicos y regidores se postulen de manera individual, éstos últimos en una especie de distritos electorales municipales.

De esa manera, dijo, los regidores tendrían un mayor compromiso ante la ciudadanía, porque no llegarían a sus cargos bajo la sombra del presidente municipal, aunque fueran del mismo partido.

Desde entonces, otras voces también plantearon la necesidad de hacer concurrentes las elecciones locales con las federales, para evitar que cada año y medio hubiera elecciones en el estado. Yucatán adoptó la concurrencia desde 1991.

Sin embargo, en Quintana Roo apenas se concretó una amplia reforma electoral, que si bien no contempla la propuesta de Lara Martínez, es la más completa que se haya dado en la historia del estado.

Aunque con un atraso de 26 años con respecto a Yucatán, la reforma salió casi de manera aterciopelada.

Las nuevas disposiciones en materia electoral fueron publicadas este jueves en el Periódico Oficial del Estado y, entre otras cosas, establece la concurrencia total de las elecciones estatales y federales, para lo cual los diputados que sean electos en 2019 tendrán un período de dos años y el gobernador que sustituya a Carlos Joaquín en 2022 será uno de cinco años.

A partir de entonces, las elecciones locales o federales en Quintana Roo ya no serán cada año, como se estableció en la anterior reforma que se dio en el borgismo, sino cada trienio.

Ello sin duda reduce el desgaste económico y el de la propia sociedad, harta de spots de radio y televisión.

Uno de los componentes más importantes de la reforma es el “blindaje” a la mujer, pues se aprobó una iniciativa de la presidenta municipal de Puerto Morelos Laura Fernández Piña para crear la figura legal de la violencia política contra la mujer y castigar a quienes la practiquen.

Los diputados de la XV Legislatura no son excepcionales, son como todos los que ha habido a lo largo de la historia de la entidad. Sin embargo, tuvieron el tino de marcar una diferencia con respecto a sus antecesores con solo el hecho de ponerse de acuerdo para concretar una reforma electoral de gran calado.

Correo: jsilva@palcoquintanarroense.com.mx

Twitter: @JulioCsarSilva | @PalcoQR

Category : Palco Quintanarroense and tagged , , .
« »